domingo, 3 de julio de 2011

El enfoque basado en competencias

En diciembre de 2007, la Anuies y una gran cantidad de instituciones de educación Media superior, tras interminables reuniones académicas presentaba la propuesta de una Reforma integral de la Educación Media superior en México.
La noticia pasó desapercibida por la mayor parte de la población de país, sin embargo la revista Educación 2001 en su número 151, presentó un extenso artículo sobre la transformación educativa de principios del siglo XXI: "la creación de un sistema Nacional de Bachillerato con un currículum común: el enfoque basado en competencias."
La revista nos presentó un estracto de lo que posteriormente se conocería como Acuerdos Secretarias que en su primera versión plantea el término competencias en la educación.
El enfoque basado en competencias había llegado al ámbito educativo de México y muchos maestros desconociamos su marco referencial, el sustento teórico y sobre todo cómo aplicarlo directamente a las aulas.
Para tener una idea de qué son las Competencias en la Educación, los maestros y maestras debemos partir de ¿Qué son las competencias?
Esa es la intensión del artículo de hoy, en su contexto original, la palabra competencia equivale a rivalidad y se usa en diversos contextos de la vida moderna. Veamos los siguientes ejemplos, competencia deportiva: "El equipo rojo y el equipo azul están siempre en competencia por el título del torneo de fútbol", en el ámbito económico se pueden escuchar expresiones como: "Superfly es la empresa más competitiva en el mercado del refresco de naranja"; existe un sinfin de situaciones y contextos donde la palabra está presente.
En el ámbito educativo, Competencia adquiere otro significado y todo docente se ve obligado a conocerlo de manera completa.
En 1965, el lingüísta Noam Chomsky hace uso del termino competencia lingüística cuando señala que se trata del dominio y posesión de procedimientos, normas y estrategias que hacen posible la comunicación adecuada a las intenciones y situaciones comunicativas (LOMAS, Carlos, pág. 15).
Con el informe de la UNESCO, La educación encierra un gran tesoro, Jacques De Lors (1996) señala cuatro pilares fundamentales de la educación para las futuras generaciones: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir y aprender a ser. Estos pilares podría considerarlos como las competencias esenciales que debemos desarrollar las instituciones educativas en los estudiantes del siglo XXI.
El informe de De Lors plantea que es necesario que los sistemas educativos internacionales se transformen, que propicien cambios en las formas en que se enseña. Por ello muchos especialistas se dieron a la tarea de proponer alternativas que permitan a los estudiantes de todos los niveles responder a la necesidades de una sociedad en constante transformación; esta sociedad es lo que muchos llaman la sociedad del conocimiento. Por lo tanto, para muchos de ellos el enfoque basado en competencias es una propuesta que le permitirá a los estudiantes desarrollar sus conocimientos, habilidades y actitudes para responder al reto de una sociedad distinta, la sociedad global, los ciudadanos del mundo.
El enfoque basado en competencias llega a México, es una propuesta ambiciosa que exige a todos los actores de la educación una constante actualización, una reflexión profunda de su quehacer dentro del aula y un cambio estructural a todos los niveles, ¿Estamos preparados para ello?