miércoles, 23 de mayo de 2012

El realismo Mágico

La narrativa de la segunda mitad del siglo XX


El Realismo mágico es la segunda gran aportación literaria de Hispanoamérica a la literatura universal.
¿Por qué la segunda? El modernismo, movimiento literario creado por el nicaragüense Rubén Darío es la primera gran aportación a la literatura: innovación, rompimiento, gusto por lo cosmopolita lo convierten en toda una novedad a finales del siglo XIX y principios del XX.

El realismo mágico es una forma de expresión literaria muy novedosa, donde el realismo del siglo XIX, debe atravesar por el Neorrealismo para proponer algo totalmente diferente: la realidad y la ficción unidas en un relato extraordinario: En Pedro Páramo, un joven regresa a su pueblo natal para buscar a su padre y lo que encuentra lo atormente al grado de morir de miedo. Fantasmas, voces que acusan a un solo hombre: Pedro Páramo, el padre de este joven.
Aura, novela escrita en segunda persona; nos presenta a un joven historiador que decide trabajar para una anciana, cuya sobrina es tan bella que le roba el corazón. Pero ambas mujeres guardan un secreto: la eterna juventud de la anciana gracias a la bella jovencita.

Pero las novelas que llegan a la cumbre del realismo mágico son  Cien años de soledad y Rayuela.
La primera, es la más conocida: Premio Nobel de Literatura, su autor, un hombre muy querido y reconocido: Gabriel García Márquez. Muestra el mayor uso de recursos literarios que caracterizan a la corriente citada: Narrativa no lineal, uso de recursos como la exageración, metáforas y descripciones prodigiosas, convierten a esta obra, en el referente del realismo mágico.

Rayuela, precursora de la hiperliteratura. Constituye la obra más complicada por la fragmentación narrativa, el juego de tiempos, narradores y sobre todo, el juego del que es objeto el lector. Su autor, Julio Cortazar nos lleva por verdadero laberinto sin llegar nunca a ningún sitio.

Ambas obras literarias nos permiten conocer la gran aportación del siglo XX a la literatura universal: El Realismo Mágico.






domingo, 20 de mayo de 2012

La narrativa mexicana del siglo XX

La literatura mexicana inicia el siglo XX en un momento histórico muy importante para el país; La revolución mexicana de 1910.

La vida política y social de México a finales del siglo XIX y XX estuvo marcada por la presencia de la dictadura del General Porfirio Díaz. Este periodo de casi treinta años de gobierno presenta dos caras: la industrialización  y modernización del país, el bienestar de la clase social alta; los latifundios o grandes extensiones territoriales en manos de una cuantas familias y la explotación excesiva de las clases menos privilegiadas. El porfiriato como se ha dado en llamar a este periodo histórico se caracterizó por la intolerancia a las movilizaciones sociales como las huelgas de trabajadores en Río Blanco, Veracruz o las exigencias de los mineros en las minas de Cananea.

No se puede entender la literatura mexicana de los primeros treinta años del siglo XX si no revisamos los acontecimientos sociales, políticos y económicos que se dieron en el porfiriato.

La novela de la Revolución mexicana es un conjunto de obras narrativas cuyo tema principal es el movimiento armado que le da nombre. Su inicio 20 de noviembre de 1910 marcó a muchos escritores cuya influencia Realista, Naturalista y costumbrista del siglo XIX los llevó a construir una narrativa única en América.

Mariano Azuela, doctor de profesión, será reconocido como el primer novelista de este periodo. Los de abajo, es una novela reveladora de la situación que vivían los campesinos en los latifundios porfiristas. Es el testimonio de un hombre que en contra de su voluntad se ve obligado a unirse a los rebeldes y convertirse en caudillo de revolucionario.

Pero la novela de la Revolución no habla de los grandes personajes: Madero, Zapata o Villa. Habla del pueblo mexicano que por diversas razones se entregó a la lucha y formó parte de la historia. Son´personajes anónimos, colectivos, cuyo rostro puede ser el de cualquier mexicano. Demetrio Macías, personaje principal de la novela de Azuela, nunca será nombrado en la historia oficial,pero si será emblemático de este conjunto de obras literarias.

Al triunfar el movimiento maderista, se cree que todo ha terminado, sin embargo el 22 de febrero de 1913, nuevamente el país se sacude con la noticia de la muerte del recién electo presidente de la república a manos de militares. Se inicia entonces la segunda etapa de la Revolución Mexicana. No será sino hasta 1917 cuando el país llegue a la paz.

Los escritores de la Revolución Mexicana: Mariano Azuela, Martín Luis Guzmán, Felipe Muñoz, entre otros, se encargarán de construir la verdadera historia. Una historia que el lector interesado deberá reconstruir, pues cada uno de ellos tiene una perspectiva diferente.

Conocer la obra narrativa de este periodo, nos llevará reconocer la historia contemporanea del país. No podemos explicar el México actual, si no tenemos consciencia de nuestro pasado cercano. La nvoela de la Revolución llevó el realismo a su máxima expresión para dar paso a nuevas corrientes literarias como: el Neorrealismo, la novela indigenistas, la novela urbana y muchas otras que se convirtieron en la consciencia del mexico contemporaneo.

Las siguientes diapositivas nos muestran la evolución de la narrativa mexicana durante los primeros cincuenta años del siglo XX. Revísemos su importancia, para reflexionar qué sucedio hace 100 años en un México que no se ha ido totalmente.

Si no puedes ver la presentación haz  click en el siguiente enlace:



domingo, 13 de mayo de 2012

El realismo literario

El realismo literario, es una corriente literaria que se desarrolla en México a finales del siglo XIX. Podemos considerar a Ignacio Manuel Altamirano como el escritor de ruptura.
Es uno de los principales promotores del Romanticismo en México, su participación en las sociedades literarias como la Academia de Letrán y el Liceo Hidalgo lo colocan como uno de los principales escritores de la época. Su novela Navidad en las Montañas es un ejemplo claro del uso de las técnicas románticas en la narración. Este escritor, de origen indígena, cuya formación se da en el Instituto Literario de la Ciudad de Toluca, deja a la historia de la literatura mexicana una narrativa de gran perfección.  Sabe combinar la actividad literaria con la política. Fiel partidario de Benito Juárez, forma parte del Partido Liberal que enfrenta la Invasión francesa. Junto con Guillermo Prieto, representan a los intelectuales de la época en gabinete del presidente oaxaqueño.

En los últimos años de su vida, Altamirano se dedica a escribir una novela, que será considerada por muchos, una obra de transición. El Zarco, obra póstuma de este hombre ilustrado. Fue escrita durante sus actividades diplomáticas en el extranjero.

Llega a nosotros una novela inconclusa, cuyo final no fue revisado por el autor, sin embargo, la descripción fotográfica de los personajes, lugares y ambientes refleja la influencia del Realismo francés en la novela.
La preocupación por las problemáticas sociales del momento, 1860-1870 se reflejan en personajes tomados de la vida real. El bandido, el plateado conocido como el Zarco, representa uno de los problemas a los que se enfrentaba el gobierno juarista: el actual estado de Guerrero y Morelos azotado por una ola de bandoleros.

En la novela se muestran recursos propios del Realismo: Descripciones precisas de los personajes, su físico, su psicología y la sociedad a la que pertenecen. Las problemáticas sociales de su tiempo. Menciona algunos personajes reales como Juárez.

Lo interesante de la novela es la fuerte presencia del Romanticismo: el amor no correspondido de Nicolás, el amor secreto de Pilar. La pasión arrebatada de Manuela hacia el Zarco. Los sentimientos sobre la razón.

El Realismo llega tarde a México, sin embargo encuentra en escritores como Ángel de Campo, Emilio Rabasa, Manuel Payno sus principales promotores. En su obra se refleja un México cansado de de guerras civiles y la llegada de nuevos gobernantes.

El Naturalismo, variante del Realismo que en Francia encuentra en Emilio Zolá su mayor representante, es aceptado por Federico Gamboa con su novela Santa, cuyo tema es considerado por la sociedad conservadora del siglo XIX en México como verdadero escándalo. Sin tomar en cuenta que el Naturalismo busca aplicar las leyes científicas, para explicar las causas de las conductas de los personajes.

Por lo que respecta al Costumbrismo, la obra de Ángel de Campo muestra el conjunto de costumbres sociales, religiosas propias del pueblo mexicano.

El Realismo en México se verá transformado por la Revolución Mexicana, convirtiendo a los escritores del siglo XX en verdaderos críticos del hecho histórico. Sin embargo, debe quedar claro que el Realismo decimonónico llegó tarde a México y por tanto tiene características muy peculiares.


lunes, 7 de mayo de 2012

De la época Colonial a la Modernidad

La literatura mexicana del siglo XIX

México inicia el siglo XIX con un movimiento político social de gran importancia, la Independencia de España. Las condiciones sociales que existían en la colonia eran suficientes para que los criollos, organizados, consideraran oportuno lograr un cambio radical. Los peninsulares eran los encargados de puestos políticos, económicos y religiosos de importancia. Los criollos aspiraban a mejor sus condiciones, los mestizos e indígenas eran relegados en toda la vida de la Nueva España.

En España, la invasión francesa y la destitución del rey generó malestar en todas las Colonias de España. Por ello, la estabilidad del imperio más grande de la historia corría peligro. El 16 de septiembre de 1810, Miguel Hidalgo, Ignacio Allende y otros criollos organizados, decidieron inesperadamente inicia un movimiento armado que con el paso del tiempo se conocería como Independencia de México.

Seguramente los iniciadores de este movimiento armado, no estaban conscientes del alcance de la guerra que iniciaban. Desgraciadamente, en 1811 fueron aprehendidos y fusilados, no lograron ver cómo casi diez años después Agustín de Iturbide, Vicente Guerrero y Guadalupe Victoria firmaban el Acta de Independencia donde desaparecía el Virreinato de la Nueva España para dar paso a un joven país que se enfrentaría a una serie de acontecimientos históricos sin precedentes.

El siglo XIX en México es el escenario de una gran cantidad de movimientos políticos y sociales:

  1. Agustín de Iturbide se constituye como el Primer emperador de México y convierte al país en una Monarquía de América. Poco tiempo ostentó este título, fue acusado de traición y fusilado. 
  2. El gobierno de Guadalupe Victoria, reconocido como el primer presidente de México no garantizó estabilidad en un enorme territorio que no encontraba la manera de gobernarse, por ello poco después se desato la primera revuelta encabezada por Antonio López de Santana. 
  3. La pérdida de más de la mitad del territorio mexicano se dio por múltiples razones: El egoísmo del general Santana, la división del ejército y la astucia del gobierno norteamericano podrían considerarse un motivo para la fragmentación del pueblo mexicano. Once veces presidente de México, el Seductor de la patria, constituye otro factor para convertir al siglo XIX en una época de caos y estado fallido. 
  4. El país inicio en la segunda mitad del siglo XIX una guerra entre Conservadores y Liberales que llevó a una guerra civil: La guerra de Reforma. Donde Juárez y su partido liberal hizo valor la Constitución y expropió muchos bienes de la Iglesia Catòlica
  5. Los rencores generados por guerra anterior orillaron a los Conservadores a la constitución del Segundo Imperio Mexicano, estaba vez encabezado por un príncipe austriaco: Maximiliano de Hamsburgo. 
  6. El gobierno de Juárez aprovecha que  Napoleón III, emperador de Francia, abandona Maximiliano, lo persigue y finalmente, amparado por la constitución fusila al derrotado emperador en Querétaro. 
  7. La muerte de Benito Juárez en 1872, lleva a sus opositores, entre ellos a Porfirio Díaz a desconocer al gobierno en turno y lanzar el Plan de Tuxtepec para convertirse en presidente de la República. 
El siglo XIX cierra con una gobierno que busca modernizar al país, pero en su afán, desconoce la situación que vive el pueblo y con treinta años bajo su administración, Porfirio Díaz se convierte en un dictador. 

Un siglo de cambios, de luchas será el escenario propicio para el desarrollo de una corriente literaria que se caracteriza por buscar la libertad, por expresar los sentimientos más íntimos del autor y tener un compromiso social. Ese movimiento que en Europa ya era caduco, en México y América encuentra tierra fértil para renovar sus temas: el amor por la patria representado en los Himnos heroicos, la constitución de sociedades literarias como la Academia de Letrán y el Liceo Hidalgo, espacios para la reflexión  y lectura de autores liberarles.








martes, 1 de mayo de 2012

De la Epoca colonial a la Modernidad

El establecimiento de la Colonia española en América conlleva una transformación radical de la vida de ambas culturas involucradas. Los conquistadores españoles trajeron nuevas costumbres, nueva religión y nuevo idioma entre otras cosas. Los indígenas poco a poco recibieron lo nuevo. En ningún momento podemos afirmar que fue en forma pacífica la asimilación de unos y otros. En el viejo continente, los españoles se dejaron llevar por las historias maravillosas de los que regresaban: un nuevo mundo lleno de misterios, nuevas tierras y riquezas esperando ser descubiertas; los atrajeron a nuestra tierra. Llegaron un sin fin de personas, desde los humildes campesinos hasta humanistas y poetas con la esperanza de forjar su historia en las nuevas tierras.

El 13 de agosto de 1521 marcó el fin del mundo mexica y el inicio de lo que se llamaría el Virreynato de la Nueva España, una de las colonias más importantes de España más allá de Europa.
El impacto que causó en ambas culturas fue impresionante. En la Colonia española se trasplantó una sociedad que al final de tres siglos se convertiría en el México del siglo XIX.

En la Nueva España encontramos estilos artísticos únicos como el Barroco: en la pintura, la escultura, la arquitectura, la música y la literatura, las obras artísicas son innumerables.

En la literatura, la figura de Sor Juana Inés de la Cruz opaca a otros poetas de su época. Su controvertida historia de Dama de Compañía en la corte virreinal, hasta su vida como monja jerónima está llena de misterios. Lo cierto es que su obra literaria: poesía, teatro y filosofía constituye el sello original de esta mujer que se adelantó a su tiempo.

No podemos explicar la literatura hispanoamericana si no comprendemos cómo el mundo virreinal forjó el carácter de los artistas, poetas y músicos que les tocó vivir la construcción de una cultura única, la época colonial en México y demás colonias americanas.